Palabras desde otro mundo

12/6/2008

El advenimiento del RETROVERSO I

Filed under: — Avjaal @ 9:52 pm

Recientemente, en el Domo Arcaico del Retrotemplo, tuvo lugar el primero de los signos que anuncia en advenimiento del nuevo orden cosmogónico que pronto será conocido como RETROVERSO.
Los astros no estaban alineados… pero casi.
Pese a que otros eventos ajenos a esta celebración tuvieron la osadía de tratar de mermar su gloriosa magnificencia, no lograron sabotear por completo la enaltecedora experiencia de tan magno acontecimiento.
Sólo logramos rozar la grandeza, apenas paladear el egregio esplendor que nos deparará el nuevo orden, pero eso es mucho más de lo que aquellos que se creen tocados por la divinidad jamás serán capaces de experimentar.
Los anales por siempre tendrán una inmaculada piedra de toque, una fecha inmutable que nadie osará cuestionar como verdad absoluta. Sólo ha habido y habrá un primer SABADO HIBRIDO.

Tras tanta verborrea grandilocuente (y como me estoy quedando sin adjetivos superlativos) aquí llega la narración de los hechos.

Este pasado sábado (siete de junio de dos mil ocho para más señas) confluyeron dos eventos a ser celebrados. Por un lado tocaba cena de caducados, y por otro me había llegado de tierras teutonas el MMC REPLAY (arrodillaos ante ÉL, pues grande es su gloria)
Así pues, tras una visión que me mostró el camino a seguir, convoque a los arcanos de lo clásico en una reunión que aunase ambas efemérides, dando lugar con ello al primer SABADO HIBRIDO. Dos de los arcanos fallaron a la celebración (y serán castigados por su infamia y herejía) Uno de ellos alego en su defensa su ludopatía de ámbito competitivo (malditos campeonatos de Yu-Gi-Oh, nunca os lo perdonaré) otro de ellos sigue en terrenos desconocidos (a ver si le dicen cuando comienza esa beca de una puñetera vez) pero el Gran Tecnarca y yo mismo fuimos capaces de llevar a buen fin, con pericia y precisión, el magno acto.

En un alarde de osadía, la cena de caducados pasó a convertirse, por una vez, en comida de caducados, dejándonos con ellos toda la tarde y la noche para disfrutar de los avatares electrónicos que, en su generosa y gloriosa magnanimidad, nos fueron entregados en su momento las deidades de Sega y Commodore.

Tras la comida mejicana (y para terminar de asentarla en el estomago) se eligió el visionado de varios capítulos de los Autos Locos, continuado por el primer capitulo de Cuentos del mono de oro (Nazis, espías, japoneses, hidroaviones, islas exóticas ¿Quién puede pedir más a una serie?).

Tras la sesión de retrotele, se dio paso a la adoración astro que ilumina nuestros días. Se procedió al encendido del C64 ¡¡¡ALELUYA!!!
Gracias a San Google (loado sea) y al Museo de los 8 bits (alabado sea también) había logrado fabricarme unos cables con los que poder conectar la maquina definitiva de los 8 bits a la toma de video compuesto de mi televisor. Sus gloriosos pixels como puños golpearon con contundencia nuestras retinas desde el plasma de 42”.
También fuimos deleitados con sus angelicales e incomparables SIDs monofónicos a través del sistema de sonido 5.1.

Comenzaron nuestros loas al Commodore con una partida de dobles al TRAZ (loado sea) culminación insuperable del aparato lúdico. Sinónimo, epítome y máximo exponente del concepto conocido como “jugabilidad”. Cascade Games no haría muchos juegos, y no todos ellos serían obras maestras, pero sólo por esta joya ya merece ser encumbrado a los más laureados altares de devoción.
Al TRAZ le seguiría el Gryzor (alabemos a Konami) a éste el International Karate + (venerado sea tu nombre; System 3) tan solo para preceder al Eliminator (Hewson, tu palabra es nuestra ley). No conseguiríamos hacer funcionar el Bard Tale ni el Castle Wolfstein (arduo y tortuoso es el camino que deben recorrer los fieles, aunque el tiempo es nuestro aliado) pero no por ello desfallecería nuestra fe en el único y verdadero dios (AMÉN).
Tantas y tan grandes fueron las maravillas que acontecieron en aquella gloriosa noche, que no caben en mí palabras para narrarlas en una sola entrada, así que, en la siguiente, continuaré enumerándolas…

14/5/2008

Macroverso

Filed under: — Avjaal @ 9:35 pm

“Podría empezar este relato con una cita molona de algún pensador, filósofo, poeta o pseudo-cualquiera-de-esas-cosas. Algo que sólo quienes conozcan el contexto en el que ha sido ubicada esa cita sepan (o crean saber) de que narices les estoy hablando. Así me las podría dar de intelectual o cosas similares. Pero paso”

“Ah, ¿Qué diablos” Lobo, caza recompensas Czariano, genocida y personaje de cómic herido mortalmente por su editorial (lo cierto es que no daba pata tantas miniseries el personaje)
“Tanto gilipollas, y tan pocas balas” Ford Fairlane, detective rocanrolero

Observatorio de la N.A.S.A.
Localización indeterminada
Hora irrelevante (aunque serán cosa de las cinco treinta y siete de la mañana en alguna zona horaria)
Mundo “real”

- ¿Señor?
- Dígame, señorita Smith.
- ¿Ha visto estas imágenes?
- Sí. ¿Por qué me molesta con fotos de revistas de ciencia ficción y parapsicología?
- Es que…
- Acelere Smith, no tengo todo el día para usted.
- Señor, no son fotos de ninguna revista. Son imágenes de nuestros satélites.
- ¿Ya ha llegado el día de los inocentes? Que rápido pasa el tiempo.
- ¿Señor?
- Que no cuela, Smith. Y una cosa es que haya buen ambiente, y otra que esto sea un cachondeo.
- Pero señor…
- De acuerdo, igual me excedí en la última cena, pero eso no significa que ya seamos íntimos…
- ¿Me quiere escuchar?
- Que uno tiene morriña de la tierra, y el vino estaba muy bueno. Pero por mucha fama que tengamos los latinos, soy un profesional y continuo siendo su superior.
- Señor, si puede hacerme el favor de mirar esta pantalla.
- ¿Qué me decía?
- Las imágenes… las pantallas… - Smith cambió la imagen del monitor central.
- ¿Qué es eso?
- De lo que llevo un buen rato tratando de hablarle.
- ¿Una mancha en la lente del satélite, o en el monitor? Dígame que es cosa del monitor. No me diga que tenemos que preparar una misión para limpiar la mota en un cristal que cuesta más que lo que cobraríamos en veinte vidas.
- No es cosa del monitor.
- Ya está. Como si lo oyese: El hispano éste se ha cargado nuestro satélite…
- El satélite tampoco esta roto.
- Y volverán con lo mismo: Esto nos pasa por contratar a espaldas mojadas. ¡¡¡QUE SOY ESPAÑOL, JODER, DE ESPAÑA!!! ¡¡¡QUE ESO NO ESTA EN MEJICO!!!
- Señor, lo está volviendo a hacer.
- Una mota. Una puta mota de polvo, un jodido pixel me va a costar el curro.
- Señor, no es una mota ni un error – Smith amplió la zona seleccionada y la “mota” comenzó a ganar definición y… lo que parecían edificios.
- Esos renders están currados. Casi hasta parecen de verdad.
- Señor
- Señor, mire las grabaciones de ayer y antes de ayer.
- ¿Quieres dejar ya lo del “señor”?
- Vale, pues mira, escucha, y no me vuelvas a interrumpir hasta que terminen las imágenes.

Las grabaciones comenzaron a pasar antes los atónitos ojos de señor Gutierrez.
Martes: Una isla aparece de la nada cerca de la costa de Cádiz, cuatro horas después desaparece.
Miércoles: Nada
Jueves: La isla vuelva una hora antes que el martes, para volver a desaparecer.
Viernes: De nuevo la isla, pero esta vez se adivinan edificios poco definidos.
Sábado: La misma isla, edificios distintos, y se puede percibir actividad en sus calles.
Domingo: De nuevo la misma isla, pero esta vez también hay una montaña repleta de edificaciones. Aparecen también lo que parecen grandes aves… No, no son aves. Son tipos con alas.

- Ahí ya te has pasado
- Señor, esto es muy serio.
- Casi consigues que me lo crea.
- Señor…
- ¡Que lo dejes ya! ¡Que no cuela! Si se la hubieses hecho a otro, me habría reído un rato, pero que me lo hagas a mi no tiene ni puta gracia.
- ¿Quieres escucharme de una jodida vez? Esto no es una broma, no es un fallo informático, no es una conspiración contra tu ego. Es algo real, y nos van a pedir que lo expliquemos.
- Pues tienes un problema.
- ¿Porqué?
- Porque hace dos minutos que han comenzado mis vacaciones.

8/4/2008

Maltratando al personal

Filed under: — Avjaal @ 1:33 pm

Ya que estamos de “sagas interrumptus”, pues nada interrumpimos una más para retomar otra de las viejas (¿Qué es la vida sin cientos de cabos sueltos por ahí?) Así que, de inciso a inciso, pequeña pausa para la publicidad y aprovechamos para retomar en tema que teníamos comenzado de antemano. A ver que tal llevamos la alternancia (y si no empiezo más de estas)

Llamadlo gustos, llamadlo criterios estilísticos o estéticos, llamadlo sadismo, llamadlo como queráis. El hecho es que me gusta que mis personajes sufran (y por añadidura, me gustan los personajes que sufren)
No se trata de que les odie. Es más, cuando mato a alguno me fastidia el no poder seguir contando con el para historias posteriores. Eso es lo que hay, que le vamos a hacer: Si llevas a los personajes por un camino determinado con un final concreto en mente, lo conclusión, lógica o no, es la conclusión (Hayas, o no, cogido cariño al personaje en cuestión)
Por supuesto, por el camino que recorres plasmando sus vidas tras haberlas creado en tu mente, hay detalles que se van puliendo. Matices que vas “descubriendo” sobre ellos y acciones que toman “por su cuenta” que hasta a ti te pueden llegar a sorprender por lo obvios que eran y no haber sido capaz de darte cuenta de ellos antes.

Vale, sí, sólo he escrito un puñado de relatos, y hablo como si hubiese escrito La Biblia y el señor de los anillos juntos (dos libros estos, por otra parte, que tendrán toda la fama que quieran, pero que me parecen sendos tostones pese a contar con historias, a priori, muy interesantes) pero en mi cabeza hay mucho más de lo que he escrito por ahora. Vamos, va a ser por historias. No se cuantas novelas ha publicado hasta la fecha Stephen King, pero en historias aún sin publicar (ni escribir) seguro que le gano por goleada.

Hace ya un tiempo os hablaba por aquí de “mi arquetipo”. Esos (o ese) personajes que me gusta escribir y con los que, no es tanto que me sienta identificado (doy gracias a Crom por haber sido puteado en la manera en la que yo puteo a mis personajes preferidos) como que me resultan fáciles de comprender (la similitud de carácter, que no de situaciones, suele ser muy obvia) Vamos que son quienes más fáciles me resultan de escribir.

No tengo ni idea de que aspecto físico tienen. No se que número de pie calzan, no se que ropa visten. Es más, todo eso me la reflanflinfla bastante. Eso sí, pónmelos en una situación concreta, y te diré como reaccionan y porque lo hacen de la manera en la que lo hacen.

De nuevo, vayamos a la reconstrucción de Reflejos y cambios.

La historia de fondo es simple: Como un buen hombre se cansa de luchar y se rinde al dolor (mucho, mucho dolor) Termina por enloquecer, perdiendo en el trayecto su humanidad y convirtiéndose en aquello que más odia. Al mismo tiempo, se ve como “nace” la consciencia (y por ende el cuestionamiento de sus acciones) en un ente primigenio, una fuerza imparable de destrucción, dando con ello comienzo a su conversión hacia la humanidad.

Todo eso (o al menos la intención de plasmar esas ideas, mientras se trata de contar una historia que las contenga y se busca crear un cierto vínculo empático con los personajes) en apenas seis paginas. ¿Quién da más? (supongo que aquel que no solo lo intente, sino que además lo consiga)

Como podréis observar, con una idea base como esta, los protagonistas no podían ser un grupo de alegres pillastres que se dedican a recorrer el mundo repartiendo ilusión y entretenimiento. Si todo acaba como el rosario de la aurora (como podéis haber deducido por el breve resumen que os he puesto ahí arriba o, mejor aún, podéis leerlo y sacar vuestras propias conclusiones con solo pinchar aquí) que sea a lo grande. Así pues, el abanico de finales para los personajes se reduce a dos: Muertos o puteados (y los englobados bajo la primera opción no son los que peor acaban)

En un principio sólo tenía a dos personajes imprescindibles: Uno, el que se vuelve loco, y otro el que acaba puteado. El primero fue creado para la ocasión, el segundo ya era un viejo conocido. Su creación fue algo así como hacer ingeniería inversa a partir de la imagen que había dado origen al relato. Momento de hacerse preguntas sobre él y su circunstancia.

A grandes rasgos sabía como era él (su personalidad) y lo que le impulsaba en ese momento concreto. A partir de ahí, tenía que decidir el cómo había llegado hasta esa situación. Que había perdido por el camino, cual había sido su entorno y “quien” había sido antes de aquel instante.
Lo que pasa es que, según “investigaba” sobre él, cada vez me iba cayendo mejor (me suele pasar con mis personajes arquetípicos) Cuanto peor lo pasaba, cuanto más triste, doloroso y tortuoso se iba haciendo su pasado, iba empalizando más y más con él.
Todo eso quedaría atrás. Sólo daría leves esbozos de lo que había sido su vida (no era su vida de lo que trataba el relato) Según lo iba escribiendo le decía “Lo siento, no merecías esto. La gente como tú no lo merece” incluso pensé en que algún personaje le dijese aquellas palabras, pero no encontré el momento en el que decírselas.
También cree a su esposa, otra representación de mi ideal de la mujer. Sólo duraba un párrafo en la narración, y mientras escribía sobre ella deseaba que sobreviviese, que encontrase una manera milagrosa de sobrevivir, pero no tenía ninguna posibilidad de salir con éxito de aquel lance.
Según iban apareciendo otros personajes, según iba escribiendo sus líneas o sus reacciones, sus vidas se dibujaban en mi cabeza, y ninguno de ellos “merecía” aquello. Pero era lo que había. La historia ya estaba decidida antes de que ellos “naciesen” y aquello no era una película de Hollywood; Cuando entras en una situación de la que no tienes salida… no puedes salir de ella.
Lo que más me apenas de todo esto, es el no poder transmitir a los lectores todo lo que han sido.

Así que no. No odio a mis personajes (no me lo habéis preguntado, pero sus lo digo igual) sólo trato que ellos y el entorno en el que les ha tocado “vivir” sean consecuentes. Y les ha tocado vivir en un entorno muy malo.

¿He dicho al principio que no quería empezar mas historias seriadas?
¡Ah! ¿Qué diablos? Con la siguiente columna empiezo el Macroverso.

31/3/2008

PEML I (Disertaciones filolingüísticas)

Filed under: — Avjaal @ 11:32 am

Comienza el Macguffin (Macguffin: Dícese del elemento o excusa argumental desencadenante de la acción o la trama, cuyo descubrimiento, resolución o relevancia intrínseca, son irrelevantes para la historia en sí que se pretende contar)

- PontEnMiLugar
- Que no.
- ¿Por qué?
- Porque no soy tú.
- Intentaló.

Nota desvariativa y extraplanetaria (alienígena o, más comúnmente denominada como, marciana) del autor ¿U os pensabais que el “Otro mundo” al que hace referencia el título de este blog era algo fortuito? (No. No soy extraterrestre. Las expresiones “otro mundo” y “alienígena” se utilizan de manera metafórica para indicar la singularidad conceptual y perceptiva que posee cada ser humano)
Ahora sí, comienza la nota:
Sé que, normalmente, me salto a la torera múltiples convenciones académicas a la hora de escribir. No se trata de algo intencionado, sino más bien de falta de formación y de interés (bueno, en este último caso si que se podría alegar intencionalidad o, simplemente, vagancia) por mi parte.
A la hora de acometer la escritura no me preocupa tanto el formalismo academicista como la elección de las palabras y expresiones que elijo para transmitir las peregrinas ideas que rondan por mi cabeza (luego pasa lo que pasa, escribo mal esas palabras, o me pongo a poner comas como un loco, y termina por no entenderse nada de lo que pretendo decir)
Pero en este caso no es así. Ese intentaló, con tilde incluida en un lugar que, académicamente, no le correspondería, no se trata un error causado por el desconocimiento o la dejadez, sino de un elemento intencionado que pretende (re)transmitir una pronunciación en tono infantil y lastimero al que me ha dado por denominar “Calimérico”
Aunque dicha entonación, realizada marcando aún más esa última silaba, también podría ser interpretada como garrula, para ese caso habría utilizado una doble acentuación de la “o”, pero como esa no era la entonación deseada, y como tampoco me apetece crear una fuente que pueda poner dos tildes sobre una misma letra, dejaremos este caso para otra ocasión.
Es ésta entonación que parece convertir todas las palabras en agudas y que también parece mutarlas dando un efecto de multiplicación de la última vocal.
Como ejemplo, ese “intentaló” también podría haber sido escrito como intentalóooooooo, o simplemente intentaloooooo (pero, caso de haberlo escrito de cualquiera de estas dos maneras esta nota habría sobrado, y el objetivo de esta columna de hoy habría sido algo completamente distinto)
Podemos dar por finalizada esta nota.

- ¿De verdad quieres que lo intente?
- Sí.
- Vale.

¡CHAN CHAN!
Continuará(aaaaaaa)…

Nota aclaratoria del autor: No se si lo parecerá (o conseguirá), pero esto pretende ser gracioso (así que tenéis permiso para reíros)
Sí, me gusta utilizar un lenguaje recargado y pretencioso como elemento cómico. No se trata tanto de una búsqueda de la hilaridad, como de una intentona (fútil casi siempre, y pretendidamente sutil) para encontrar e invocar la complicidad de aquellos que comparten gustos afines.
Que le vamos a hacer, ya se que somos pocos.
A otros les hace gracia Jim Carrey.

11/3/2008

Tras larga estancia en el espacio exterior…

Filed under: — Avjaal @ 1:11 pm

…vuelvo al fin a casa con muchísima ilusión.

Sí, (otra vez) estoy muy vago y sí, estoy citando a Siniestro total. Una vez aclarado esto, vamos al tajo.

Este viernes me di un voltio por Madrid.
¿La excusa? Pues mas bien tres.
Primera: Pasar por el Retro Madrid (¿Qué tenías que hacer tan importante como para no pasarte por allí?)
Segunda: Visitar a los invasores norteños que conforman la avanzadilla en la capital.
Tercera: Tratar de conocer a alguno de los individuos a los que leo normalmente.

¿El resultado?
Perogrullando un poco: Irregular e insuficiente, pero satisfactorio en las facetas en las que resultó exitoso.

Y ahora toca explicarlo.
Punto 1:
El RetroMadrid… bien, gracias. Pero sobre el hablare en el Frikcionario, a ver si así lo voy moviendo un poco, que si este lo tengo parado, el otro parece que va marcha atrás.

Punto 2:
Azares del destino provocaron que no viese a mucha de la gente que en un principio esperaba ver, y que acabase viendo a otros que, no es que no quisiese ver, sino que no esperaba hacerlo.
Es curiosa la facilidad y naturalidad con la retomamos relaciones que llevan años en modo pausa (por no decir totalmente paradas) y se reanudan como si en lugar de años, hubieran pasado sólo unas horas desde el último encuentro.
Obviamente, tienes muchas más cosas que contar, lo cual hace más fácil y variada la conversación. La única pega es la duda del después: ¿Continuara la relación tal y como la hemos dejado al irnos, o volverá al estado anterior?
Y es que la distancia (sumada a las circunstancias personales de cada uno) puede no ser una distancia insalvable, pero conlleva una serie de condicionantes que complican las cosas y nos obliga a todos a esforzarnos un poco más para obtener el mismo resultado.
Bueno, eso de “el mismo resultado” se entiende que es un eufemismo. Como no me canso de decir: Cada persona es un mundo, y cada relación un universo.
Unos mundos que no paran de cambiar y moverse, y un universo que no se quiere estar quieto y se dedica a lanzar cometas, meteoritos y tormentas de rayos cósmicos. Mefistadas, crisis infinitas e invasiones skrull para bombardear todo lo que se encuentre por ahí en medio.
Y los mundos cambian, y las orbitas antes sincronizadas van, y se desvían… y yo me pongo a desvariar (como no podía ser de otra manera).
Pero vamos, que creo que me explico. Que es cuestión de aprovechar esos virajes raros que te hace dar el universo y darles buen uso, en lugar de lamentarte porque se te han torcido tus planes iniciales de dominación Omniversal.
Nada, que me alegro del cambio de planes y los momentos pasados con el Multimaniaco y de haber visto (y conocido un poco, más) a Kishore. A ver si la cosa se repite más a menudo, que la cosa me ha sabido a poco.

Punto 3:
Conocer personalmente a la gente a la que leo.
Pueeeees, conocí a uno y vi a otros dos a los que no llegue ni a saludar. Yo soy así de sociable y de simpático.
Había quedado con Pedro, y como aquello era un “compromiso en firme”, pues me di a conocer. Lo cierto es que me alegro, porque en persona me pareció un tío muy majo. Lastima que el encuentro fuese tan breve.
También le había dicho por correo electrónico a Manu que iría al RetroMadrid, pero como al final no habíamos quedado en nada concreto le vi, le reconocí (por las fotos suyas que he visto en su blog) pero no hice nada. No se me ocurría nada interesante que decirle, así que para decirle algo así como: Hola, te leo desde hace un montón, y me encanta tu blog. Vamos, para decirle lo mismo que le podría poner en un comentario de lo más anodino preferí dejarlo para otra ocasión. Tres cuartos de lo mismo me pasó con Viruete, con quien no había intercambiado correos, pero al que también vi por allí.
Nada, otra vez será.

Así que esto ha sido un breve resumen de este fin de semana que me ha animado a volver por aquí. A ver si dejo de hacer el vago y estudio algo, y así dejo de sentirme culpable porque no estoy estudiando y me pongo a retomar alguna de las quince entradas que tengo por aquí empezadas a escribir.

31/1/2008

Biografía computeril: 8 Bits V (El arte no es morirte de frío)

Filed under: — Avjaal @ 1:35 pm

Era pequeñito y apañao. Negro él. Elegante. Sobrio.
Sólo tenía dos botones, pero tampoco necesitaba más.
Todo lo que alguien como yo podía desear.
El sueño de todo friki.
La máxima expresión del ideal austero.

Bueno, igual no era para tanto, pero molaba. Molaba mucho.
Era el ¡ACTION REPLAY! (Sí, continuo con las mayúsculas y, además, ahora con exclamación)
Y era mío.
Ya nada interponía en mi camino hacia el dominio el universo.

Vale, sí. Sigo exagerando (pero sólo un poquito)
El ¡ACTION REPLAY! (lo siento, no quiero evitarlo) vendría a ser una versión antediluviana del Ghost. Y ahora es cuando vosotros decís ¿Y eso es todo? (malditos infieles)
Pues no. Eso no era todo. Era eso y mucho más.
Era darle a un botón, y poder guardar la partida de cualquier juego. Daba igual que no tuviese opción de salvar. Daba igual que si estaba protegido o no.
El ¡ACTION REPLAY! guardaba el estado en el que se encontraba la memoria del ordenador, y te permitía hacer un volcado de él, para volver a cargarlo cuando a ti te diese la gana.
Lo bueno del asunto era que podías guardar esos archivos tanto en cinta (¡Buuuuuuuh!) como… ¡EN DISCO! (y hubo gran regocijo)
Ya sólo hacia falta que los juegos cargasen bien una vez para poder jugar todas las veces que quisieras. La disquetera se convirtió en un elemento útil de aquel ordenador (y el perforador de hojas en un elemento más del ámbito informático)
Que tiempos… cuando los discos tenían dos caras, como las cintas. Antes del CD. Antes del DVD. Antes de la decadencia del mundo occidental.
Vale, sigo exagerando un poco. Yo soy uno de esos blasfemos herejes que prefieren los CD a los vinilos y los DVD a los VHS. No todo cambio implica un avance, y no toda mirada hacia los tiempos pasados debe estar teñida por la nostalgia (pero eso es algo totalmente alejado del espíritu de lo que estamos hablando estos días, y que queda para otra columna, sea cuando sea)

Pues eso. Gracias al ¡ACTION REPLAY! mis días de cargas inciertas con el Commdore se terminaron. También deje de escuchar las músicas que ponían los chicos de Imagine: The name of the game, en sus juegos. Pero es un precio que pague gustoso (aunque había músicas muy chulas, como la del Terra Cresta)

Más o menos por esa misma época llegaría a casa la Sega Master System. Si no recuerdo mal, se lo compramos al mismo morador de Ramar a quien le compramos el ¡ACTION REPLAY! (así que ambos fueron de segunda mano)
Recuerdo la conversaciones con él en el salón de juegos Carlos III en los que elucubrábamos sobre la calidad que tendría la versión del Altered Beast para aquella máquina (así que supongo que la consola llegaría a casa en navidades del ochenta y ocho, ya que la conversión para la Master System salió en el ochenta y nueve)
Al final, me hice con el juego cuando llegó hasta estas tierras norteñas… y la verdad es que fue un poco decepcionante. Era muchísimo mejor que las conversiones para el resto de maquinas de 8 bits, pero seguía estando muy lejos aún de lo que ofrecía la recreativa (por eso la Master System no esta en mayúsculas y entre exclamaciones) pero aún así, aquella consola era una gran maquina.
Peeeeeero, como todo aquello tocado por la balanza kármica, aquella adquisición acarrearía un pequeño problema (logístico): ¿Donde narices pillaba yo juegos para ella, si en las tiendas que solía visitar no sabían que era aquello?
Ni Ramar, ni Iguzquiza traían la consola (y de las tiendas de electrodomésticos ya ni hablamos) así que tras preguntar al vendedor me informo de un ignoto lugar llamado Radio Frías. Una especie de relojería-tienda-de-pequeña-electrónica-en-general (Sí, un bazar en toda regla, pero algo mas serio que los de ahora, antes de que comenzasen a proliferar por estas tierras) Como no podía ser de otra manera, también estaba en el centro (a escasos cien metros de la librería Gómez)
Me costo un cierto tiempo dar con aquel lugar (entre que estaba algo escondido, su nombre no estaba muy claro, y lo que se veía en el escaparate como que no era fácil de asociar con los videojuegos, la cosa no era sencilla) pero mis exploraciones tuvieron éxito.
Como ya os decía, el local era un bazar en toda regla, y al entrar como que me daba un cierto noseque el preguntar por “el asunto”. Me daba la impresión de que me iban a mirar con cara rara y a señalar con el dedo.
Pero sí, aquel era el lugar marcado con la “X”. Tras pasar por un pequeño pasillo al fondo de la tienda, hasta lo que parecía un taller de reparación de electrónica, ante mi se mostraron en una vitrina las características cuadricula que tenían todas las cajas de juegos de aquella consola. Lo cierto es que no había mucho donde elegir (y mira que eran caros, con lo que nos había costado que bajasen las cintas a 875) así que la elección de aquellos juegos si que era aventura cien por cien.
Pero luego los juegos molaban, y mucho. No había que esperar las cargas. No había que configurar teclados. Se podían guardar las partidas (en algunos de los juegos) y, quizás por lo que te había costado comprarlos, quizás por el tiempo que tenías que esperar entre hacerte con uno o con el siguiente, quizás porque realmente eran tan buenos… los disfrutabas como pocas cosas antes.

16/1/2008

Biografía computeril: 8 Bits IV (Menamorau)

Filed under: — Avjaal @ 3:20 pm

Que bonico que era él.
En ésta ocasión no se trataba de una compra, sino de un regalo. La tienda había decidido informatizarse en serio, y había pillado un servidor Bull con un par de terminales tontos. Como la cosa costaba un pastón, pues le regalaron (o mi padre consiguió sacarles, o lo que sea) un flamante Commodore 128, con su datasette, su disketera 1571 (de 5 y cuarto) y su monitor a color de 14”.

No recuerdo que hicimos con el MSX, pero desapareció por siempre jamás de nuestras vidas. Quiso coincidir esto, más o menos, en el tiempo con dos grandes eventos: La bajada de precios de Erbe y el descubrimiento por mi parte de la existencia de Ramar.
Se acabó la tele en blanco y negro y el andar resintonizando. Se acabó el peregrinar por tiendas de electrodomésticos buscando alguna en la que vendiesen juegos. Se acabó el pagar dos mil o tres mil pelas por un juego. Aquello era el advenimiento del paraíso utópico-lúdico.
Cada semana realizaba mi peregrinaje hasta la meca tecnisciente para gastarme la paga en un nuevo juego para el Commodore. Con el tiempo hasta llegue a tener una cierta confianza con el tendero, lo que me granjearía un extra de juegos gratis.
Ellos sólo vendían ordenadores Amstrad y Spectrum (es posible que también PC primigenios en la otra tienda que tenían, que también era distribuidora de los productos de Logic Control) Así que, como no vendían Commodore, no podían probar los juegos que la gente les trataba de colar como defectuosos.
Ahí es donde entraba yo. Primero comencé como “catador” de juegos supuestamente rotos (había mucho listo que los compraba, los copiaba y luego, alegando que no funcionaban, esperaba a que no quedasen mas unidades de ese juego e iban a que se lo cambiasen por otro distinto) y, con el tiempo, me acabó pasando todos los juegos que llegaban nuevos para que los “probase”. Era majo aquel hombre, creo que se llamaba Ramón, a saber por donde andará ahora.

El centro de Pamplona era como el paraíso para mí en aquellos tiempos. Por un lado teníamos los multicentros (como un centro comercial, pero en pequeñito. Vamos, unas cuantas tiendas juntas en el mismo portal): Roncesvalles, con Ramar como máximo reclamo y al otro lado estaban los Avenida, con Iguzquiza y su eterno escaparate lleno de juegos y cachivaches vários.
También estaban ahí los multicines Príncipe de Viana (descansen en paz) y el gran cine Carlos III (ahora multicines, si es que ya no se respeta nada)
A cuatro pasos tenías el salón de juegos Carlos III, a otros cuatro la librería Gómez y a otros cuatro más Tebeo. En menos de quinientos metros tenías todo lo que podías soñar y desear.

Es más, mis visitas al centro no eran excursiones meramente lúdicas, sino que poseían también un elemento educativo (ejem, bueno, es un decir) pues, otro de los grandes descubrimientos de aquellos lejanos días fueron las revistas extranjeras.
Fue verlas en las estanterías de la librería Gómez y no poder soltarlas. Estaban en ingles, y no me enteraba de gran cosa, pero me convertí en un asiduo de la Computer + Video Games y la Commodore User.
Luego pasaba lo que pasaba. En sus páginas veía juegos y periféricos que nunca llegarían a España. ¡HASTA HABÍA JUEGOS PARA COMMODORE QUE SALÍAN EN DISCO! El acabose, vamos.
Pero estábamos en Pamplona y, no solo no llegaban juegos en disco para el Commodore, sino que había juegos que simplemente no se traerían jamás.
De todas formas tampoco era necesario. Siempre me quedaban las fotos de las revistas y el inventarme la mitad de las cosas que decían de aquellos juegos.

A falta de otras aficiones (los tebeos siempre han estado ahí, pero aún no había descubierto tebeo pese a tenerlo a dos pasos) el ordenador era el elemento socializador de mi vida.
Tampoco es que hiciese grandes amigos allí, ni que se llevaran a cabo conversaciones sesudas sobre el estado de la comunidad jueguera, pero ahí estaba yo todas las tardes de sábado a ver que juego había salido y a charlar (o a que me aguantase un rato aquel pobre hombre)
Allí conocería también a otra persona (de cuyo nombre tampoco me acuerdo) que ampliaría mis horizontes electrónicos. Tendría dos o tres años más que yo, pero para mí era una especie de arcano / gurú de los ordenadores. No sólo ¡TENIA UNA SEGA MASTER SYSTEM! Sino que también era poseedor del artilugio que mayores satisfacciones me ha hecho pasar con un ordenador (en el terreno jueguil): El ACTION REPLAY (Arrodíllense todos y alaben a nuestro salvador) Yo no creo en dios, creo en el ACTION REPLAY (ahí, con bien de mayúsculas, que se merece todo eso y más)
¿Qué que es era el Action Replay?
La obra de un genio o un loco.
El exponente de la máxima grandeza a la que jamás podrá aspirar la humanidad.
Y claro.
Tenía que ser mío.

4/1/2008

Flujo de datos insuficiente – error de sintaxis

Filed under: — Avjaal @ 8:17 pm

Pues sí, hay veces que mis neuronas van por libre, incluso las unas de las otras.
La cosa es que, hace algo más de un mes, en el blog de Manu salió un concurso muy apetecible para aquellos que gustan de ladear electrónicamente (más concretamente aquí)
Yo, listo como soy, deje un comentario que, a parte de decir justo lo contrario de lo que pretendía (decía que no juego a nada que tenga más de 15-20 años, cuando no juego a nada que tenga menos de esa edad) también le decía que me parecía una gran idea, no concursaría pero si que pondría alguna entrada en mis blogs al respecto.
Eso, y otra entrada anterior suya en la que hablaba de sus comienzos en esto de las maquinitas, fueron parte de los desencadenantes de mi Biografía computeril.
Pero como os decía, soy así y, pese a tener perfectamente claro que iba a decir algo al respecto… no lo he hecho (hasta ahora, claro)
¿Qué me lo ha recordado?
Pues la entrada que ha puesto hoy en la que dice que se alarga el plazo de entrega de materiales para el concurso. Así que, antes de que vuelva a dar por supuesto y realizado algo que no lo es, ahí lo tenéis.
Ya estáis tardando en participar (y si os toca algo ya me invitareis a vuestra casa a ver como jugáis)

31/12/2007

Biografía computeril: 8bits III (Cuestión de tamaños)

Filed under: — Avjaal @ 8:11 pm

En casa estaba el nuevo y flamante MXS (Toshiba, para más datos) y en la tienda había un Apple II con sus dos unidades de 5 y cuarto y su monitor de fósforo naranja (que, por lo que sabía había costado una cantidad astronómica, más aún teniendo en cuenta las fechas de las que os estoy hablando)
La cosa es que, vale, el MSX era más grande y más bonito que el Spectrum, y el Apple era más grande y bonito (al menos espectacular o peliculero) que el MSX. Pero la cosa es que estaba complicado encontrar juegos para aquella máquina (para el MSX, porque para el Apple nunca me plantee la posibilidad de que existieran juegos)
Por supuesto, yo defendía mí (bueno, nuestro, que era de mis hermanos y mío) artefacto. Al fin y al cabo era nuestro (y era más grande que el de “los otros”)
Con toda probabilidad, el MSX era una máquina mejor (por mejor entiéndase más potente) que el cachado ideado por Sir Ives Sinclair. Quizás fuese mejor que el CPC. Pero la cosa es que los juegos que hacían para ella eran escasos, caros y difíciles de encontrar (al menos en Pamplona)
Los juegos buenos eran los de Konami, pero estaban en cartucho y costaban un ojo de la cara y unas cuantas dioptrías en otro.
Apenas había conversiones de recreativas, y las que se hacían (y llegaban hasta aquí), eran bastante malas. Tan solo los programadores españoles parecían acordarse de aquella maquina, y hacían ports de casi todos sus juegos para ella.
Recuerdo los dos primeros juegos que alquilé para él. Fue en el supermecado del cassette y se trató de: Avenger y Jet Set Willy II.
Avenger recuerdo que lo pille sin dudarlo nada más ver la portada (salían un ninja y un tigre, ¿Que más se podía pedir?) El Willy… pues el Willy me lo pille porque no había mucho más entre lo que elegir, pero desde luego no fue por la portada (que si bien ahora me puede hacer gracia, en aquel entonces me parecio poco “impactante”)
Recordando, recordando, aquello debió ser en el ochenta y seis / ochenta y siete. Pero mira tu por donde que podía haber sacado mirando la fecha en las que se publicaron los juegos, pero que ha sido por otra razón.
He recordado que fuimos a Andorra aquel invierno, y que mientras regresábamos, yo escuchaba en el walkman el Nikita, de Elton John, y que también me habían comprado el Buck Rogers para el MSX (de ahí mi deducción de que aún, o ya tenía esa máquina).
Mirando en allmusic.com, he visto que pertenecía a su disco Ice on fire, que es del ochenta y cinco, pero también he visto que el Avenger es del ochenta y seis, así que no, obviamente no podía haberme hecho con él antes de ese año.
Veintiún añitos de nada. Yo tenía trece, debía estar cursando séptimo de EGB (lo cual también me cuadra, ya que Carlos Jordán, uno de mis compañeros de clase también era poseedor de MSX) Como pasa el tiempo.
Voy a soltaros un chascarrillo más para que veáis los mecanismos que hacen que funcione mi memoria en cuanto a la ubicación temporal de los hechos.
Recuerdo que estaba cojo, pero no recuerdo el porque.
Recuerdo que volví del masajista después de que me “arreglase”
Y recuerdo que lo primero que hice nada más llegar a casa, fue ir corriendo a casa de Jordán para jugar al Green Beret (que mira tú por donde, acabo de mirarlo, y su versión para MSX también es del ochenta y seis)
No soy capaz de recordar “tenía nosecuantos años cuando hice tal cosa” (bueno, tampoco es que me preocupen demasiado esos datos). Sólo soy capaz de realizar triangulaciones a partir de hechos, más o menos importantes, que sucedieron en el mismo momento, y que pueda rastrear.

Pero vamos, como de costumbre, ya me he puesto a desvariar.
Corrían tiempos difíciles para la piratería. Los juegos, no sólo daban problemas a la hora de ser copiados, sino que, muchas veces, incluso las cintas originales fallaban alegremente (eso cuando no tenías que andar ajustando los cabezales del casete con el destornillador para ver si había suerte y hacías funcionar aquello)
Cuando conseguías copiar los juegos, tenías que andar para adelante y para atrás con la cinta tratando de calcular donde empezaba un juego y acababa otro. Y, para terminar, las protecciones solían consistir en palabras concretas del manual (así que a gastarte los dineros en fotocopias) o alguna planilla de colorines (más complicado aún de fotocopiar)
Por si eso no era poco, ya os comentaba que los mejores juegos del MSX estaban en cartucho, y ahí si que no había solución. Vamos, que no se podían copiar (al menos sin dejarte un pastó)
En fin, complicadilla la cosa (aunque siempre acabas encontrando a alguien se las arreglaba para saltarse las protecciones, o tenía algún cachivache milagroso que copiaba los cartuchos en cinta.

Mientras tanto, en el mundo pofesioná…
Debió ser por aquel mismo año (a más tardar el siguiente) que apareció por la tienda otro nuevo artefacto maligno: Macintosh Plus.
No sólo era más pequeño que el Apple II, sino que tenía disco duro (no tenía disco duro, sino que era una disquetera de 3 y medio, pero yo había escuchado el palabro ese, y se lo adjudique a aquella cosa)
¡Albricias y zapatetas! Aquel engendro abisal era más pequeño (al menos el teclado) que cualquiera de las otras maquinas que había visto (bueno, más pequeño que el Spectrum o el Oric Atmos, no) y les daba sopas con onda ¡No tenías que escribir! (Menos trabajo aún, como cambian los tiempos y lo que me molan ahora línea de comandos) ¡Se podía dibujar con él! (En los otros también se podía, pero había que currárselo mucho más)
Entre eso, y los amigos que tenían el Spectrum, que vale, como maquina sería inferior, pero que tenían muchos más juegos, la cosa estaba clara:
Con las maquinas el tamaño no es importante.
Aunque la siguiente maquina que tendría sería la excepción que confirmaba la regla: Mi añorado y añorado Commdore 128.

28/12/2007

Biografía computeril: 8bits II (Yo 1)

Filed under: — Avjaal @ 2:21 pm

Ayer (es un decir) lo dejamos en el momento en el que el primer Spectrum llegó a nuestra casa.
¿Primer Spectrum?
Efectivamente, después de ese, llegaría otro (y por después entiéndase uno o dos días).
Allí estábamos nosotros. De nuevo en familia, de nuevo alrededor de una máquina infernal. La escena que habíamos vivido días atrás se repetía de nuevo. El hombre contra la maquina, una lucha desigual. De haber tenido ojos, seguro que el Spectrum nos habría lanzado una mirada desafiante; “Échame todo lo que tengas” era el mensaje que se podía leer entre bits.
De algún manual esotérico surgieron las palabras para la invocación (load””) más nos faltaban los ingredientes para que el sortilegio fuese efectivo (el cassette estaba ahí al lado, pero no estaba conectado. No había cinta en su interior. No hubo amago de darle al Play)
Embobados, continuamos mirando la pantalla. No había movimiento alguno. La magia de la informática se nos demostraba tan falsa como la de los ilusionistas de feria. No había imágenes. El único sonido que escuchábamos era el de nuestra propia respiración.
¿Habríamos ofendido a los dioses de la ciencia?
¿Serían nuestras ansias lúdicas algo pecaminoso?
Poseídos por el espíritu de nuestros ancestros, nos negamos a aceptar aquel castigo que considerábamos injustos, y nos revelamos contra los designios divinos.
Pero nuestra negativa a aceptar el cruel hado nos granjeo la ira de las deidades de la electrónica, y su avatar pereció ante nuestros atónitos e impíos ojos.
Resumiendo: Aquello no tiraba (obvio, cuando haces las cosas mal) así que nos dedicamos a pulsar todas las teclas a la vez y la pantalla se llenó de colorines. Después de eso, la maquina no volvió a funcionar.
Round One: Spectrum Wins

Cualquiera se habría desanimado tras dos fracasos tan rotundos, pero mi padre no. Volvió a la tienda, y apareció de nuevo en casa con otro Spectrum.
No recuerdo como lo logramos pero, la cosa es que, en esta tercera colisión tecnología – nosotros (segunda contra el Spectrum, tercera en el cómputo global) terminamos saliendo indemnes y triunfantes. A partir de aquel momento, ya sólo quedaba jugar.

No trataré de engañaros. Es cierto, lo reconozco. Nunca vi, miré o concebí el ordenador como una herramienta de trabajo. Es más, mi mente se negaba a ver toda posibilidad ajena a su función lúdica. Ojeando estos últimos años las revistas antiguas, me he dado cuenta por primera vez de la existencia de anuncios en las que se ofrecían programas profesionales para aquellas plataformas.

La excusa de siempre para en aquellos tiempos (al igual que, en gran medida, ahora) para pillar algún horror tecnológico era, por supuesto, estudiar. La realidad, triste para los padres, feliz para los hijos, era que se trataba de un cachivache para dedicar el tiempo a cualquier otra cosa, salvo eso.
El mercado del pirateo no estaba tan desarrollado (o quizás debería decir “profesionalizado”), pero estando al precio al que estaban los juegos, siempre te las apañabas para que alguien te copiase las cintas, o alquilar juegos en video clubs o tiendas de juegos y copiarlos tu mismo.
En Pamplona, que yo llegase a conocer, había dos lugares en los que se podían alquilar juegos: Supermercado del cassette y Ramar. Estos lugares llegaría a conocerlos con posterioridad a la posesión del Spectrum, ya su estancia entre nosotros tampoco se extendió durante mucho tiempo. No, esta vez no nos lo cargamos, sino que, en otra de esas jugadas maestras que pasarán a la historia de las ideas brillantes, lo cambiamos por un MSX.
No me miréis así. Era un ordenador más grande… tenía que ser mejor.

24/12/2007

Biografía computeril: 8bits I (Yo 0)

Filed under: — Avjaal @ 2:49 pm

Advertencia: Algunos de los hechos aquí narrados, ya lo fueron narrados antaño cuando me dedique a hablar sobre las distintas etapas de mi crecimiento, maduración y fermentación.
De cualquier manera, en esta ocasión me centrare tan sólo en los aspectos de mi crecimiento como ente apegado a los bytes y el mundo eléctrico-binario, tratando de alejar de estos textos toda emoción ajena a la que en mi provocaron, provocan y provocarán los entes derivados del silicio.
Una vez dicho esto, vamos al tajo.

Hasta donde me alcanza la memoria, siempre me han gustado las máquinas.
De crío, en Alsasua, era un asiduo del salón recreativo, y me encantaba visitar el almacén de recreativas que tenía el tío de mi amigo Rafita.
La primero maquina infernal que invadió mi casa (en aquella lejana época) fue una consola Atari de esas de los mandos con ruedita, y los juegos hechos con dos barras blancas y un píxel a modo de pelotita. De todas formas, aunque sí que recuerdo el juego, no recuerdo la forma exacta de la consola (lo de que era Atari también lo estoy suponiendo)
Pero aquellos eran otros tiempos, y entre mis hermanos y yo tampoco le dimos demasiado tute a aquel engendro del averno.
Ya en Pamplona, mi relación con la electrónica lúdica se limitó durante un tiempo a visitar los bares, cafeterías, heladerías y demás establecimientos del barrio que dispusieran de una recreativa. La verdad es que, aún a día de hoy, mi relación con el entorno urbano tiende a estar filtrado por la capacidad que tienen los locales para captar mi atención. Los nombres de las calles no se me suelen quedar, pero si logro asociar algún establecimiento que tenga relevancia para mí con los nombres que da el resto del mundo a las calles, plazas o avenidas, seré capaz de llegar hasta los lugares.
Así que, durante mis primeros años en Pamplona, los locales alcoholizantes carecían de nombres. Para mí eran “el del Terra Cresta”, “la del Green Beret” o “el del Commando”.

El primero ordenador, merecedor de tal nombre, que visitó mi casa, fue un Commodore 64. Digo visitó porque me parece que no duró más de dos días en ella.
Recuerdo bastante bien aquellas navidades.
Como de costumbre había suspendido bastantes asignaturas. Como de costumbre, iba a tocar bronca en casa. Así que decidí retrasar la bronca, y oculte las notas en un lugar en el que confiaba que no mirase nadie: La funda de una guitarra española que había en mi habitación (la guitarra también estaba dentro, así las notas no se sentirían tan solas) Mentí y me sentí tremendamente culpable (para que voy a querer que me abronquen o castiguen, cuando para eso ya me basto yo solito)
Tras aquella primeriza muestra de ingenio para el mal, fui recompensado (junto a mis hermanos) con la máquina antes mencionada.
Durante un par de horas toda la familia nos dedicamos alternar nuestras miradas entre sus teclas, y el mensaje que aparecía en la tele.
No teníamos ni idea de que hacer. A alguno creo que se le ocurrió mirar el manual de instrucciones, a ver si en aquel texto arcano aparecía algún encantamiento que alterase el estado de la pantalla. Pero nada, aquellas páginas estaban encriptadas en algún código bizarro y meta-intelectual que éramos incapaces de descifrar. Así que terminamos de apagar aquel misterioso y místico artefacto y nuestras vidas (y mi sentimiento de culpa) continuaron con su monótono devenir.

Más ¡NO! Mi padre no se iba a dejar vencer por esa máquina… así que la cambió para tratar de no ser vencido por otra, así a los pocos días teníamos en casa un flamante Spectrum 48k. Era más pequeñito, más negro, y menos que el Commodore en todos los sentidos, pero daba igual, para nosotros era otra creación del maligno. Otro engendro de Belcebú que se negaba a ser doblegado por nuestras rectas y justas ganas de ladear.

27/11/2007

Textos y contextos (y también enciclopedias)

Filed under: — Avjaal @ 12:02 am

Cuando comienzo a escribir un relato hay una serie de requisitos que trato de cumplir siempre.
Primero, la historia tiene que estar perfectamente definida. No en el sentido de principio nudo y desenlace, sino en el porque suceden las cosas y que es lo que mueve a los personajes a hacer lo que hacen.
Los personajes son siempre el motor de mis historias. Esto no significa que el mundo gire alrededor de sus acciones, sino que lo que les pasa a ellos, como les afecta y como se enfrentan a ello es lo que realmente quiero contar.
El germen de las historias suele surgir casi siempre de una imagen que aparece por mi cabeza, pero esas imágenes, pese a repetirse constantemente en mi cabeza no son realmente importantes. Voy a tratar de desarrollar esto deconstruyendo uno de los relatos que he escrito: Reflejos y cambios.

La imagen que dio origen ese relato en concreto llevaba en mi cabeza cosa de diez años. Era una imagen que me impactó en el momento en el que la vi y aún ahora, después de habérmela “sacado de la cabeza” con el relato, sigue por ahí repitiéndose una y otra vez (al igual que otras tantas).
Pero con el tiempo ha ido pasando a ser más cosas. Ya no es solo una imagen impactante, ahora hay una historia que la acompaña. Una razón de ser para los hechos, unos personajes y situaciones desencadenantes. Una consecuencia e intención más complejas que las del simple “mola”.
Es posible que no haya sido capaz de transmitir todas esas emociones con las palabras que forman el relato. Soy consciente de que muchas personas, tras leerlo, no hayan entendido nada, o hayan encontrado nada relevante. Que habrá gente a la que le haya parecido sin más, otra historia pretendidamente épica, pero que no llega a serlo. Que habrá gente se haya visto con detalles que yo no he puesto ahí. Cuando escribes una historia, en el fondo, estas escribiendo tantas historias como personas la lean con posterioridad.
Puedes tratar de ser conciso, que trates de usas las palabras que consideres más precisas, que en tu mente la historia no tenga posible interpretaciones divergentes. Pero, al final, cada uno tenemos nuestros propios contextos en lo que ubicar las historias. Tanto las que leemos como las que vivimos.

Pero bueno, cosa de un mes sin pasarme por aquí, pero sigo poniéndome a desvariar como el primer día. Nada, al grano (o a lo que salga)

Hablábamos de una imagen. En el caso que nos ha traído hasta aquí procede de un capítulo de Evangelion (Que queréis, cuando os pasáis por aquí ya sabéis lo que hay)
La imagen estaba ahí. No era exactamente la escena que había visto. No era el super-robot arrojando la lanza de Longinos para cargarse al ángel que estaba orbitando la tierra (a los que no han visto la serie, si esto os suena raro, no llegáis a haceros una idea de todo lo demás de esa serie)
Bueno, a veces si que era eso, sobre todo al principio. Pero con el tiempo iba cambiando hacia algo distinto, hacia algo mío.
Pasa muchas veces (al menos a mí) Algo te gusta tanto que quieres hacerlo tuyo (limpiad esas mentes sucias, que estoy hablando de otras cosas) Supongo que viene a ser lo mismo que cuando estas leyendo un libro que te engancha, o una película que realmente llega a atraparte. No te pasa en el momento en el que estas leyendo, sino después. No se trata de que yo sea el protagonista de la historia, tampoco se trata de algo que pueda controlar conscientemente, pero las imágenes comienzan a formarse en mi mente. Son recreaciones de lo que has visto o leído, pero distintas. Hasta que llega un momento en el que sólo son tuyas. Llámalo copia, inspiración u homenaje, pero la cosa es que llega un momento en el que la imagen termina de desligarse de su origen para pasar a ser parte de mí.
Se dice que la vida inspira al arte (aunque como firme agnóstico de la adoración al dios “arte” yo puntualizaría con que la vida inspira a los autores, luego ya, lo que cada uno quiera ver en las obras es su problema)
La cosa es que llega un momento en el que no te vale con la simple “posesión” de la imagen. Llega un momento en el que es tan poderosa que quieres compartirla, inspirar a otros lo que te inspira a ti (y donde digo imágenes digo también ideas)
Pero claro, la cosa no es tan sencilla. Es más, analizando la idea fríamente, la cosa es que es un tanto estúpida. Así que llega el momento de comenzar a formular las preguntas.
Volviendo al caso del relato (que ya me estaba yendo otra vez por las ramas) La escena de Kenrath arrojando su lanza me inspiraba varias cosas. Dolor, rabia y locura (uno que es así de raro) En un principio el personaje no tenía nombre, causa o motivo. Sólo había un poderoso deseo de retribución. De desahogo. De liberación de la rabia. Claro, vete tú y suelta esto así tal cual.
Así que, como decía hace un momento, había llegado el momento de las preguntas.
¿Quién es este tipo sin nombre y a quien le tiene tanto paquete?
Momento de sacar la enciclopedia de universos imaginarios personales.
¿Dónde ubico a este tipo?
Lanza. Vale, en el universo del Ermitaño como que no encaja ni de globo.
Drama. No, yo diría que en el Microverso tampoco tiene su hueco.
A veeeer. Armas medievales, dramones y tipos con poder a escala épica… Pues si que lo tengo difícil (creo que me costo dos o tres milésimas de segundo adjudicarlo a Daegon)
Vale. Saquemos la enciclopedia Daegoniana.
¿En que época podemos meter a un tío capaz de empalar a otro de un lanzazo en la luna?
Época de los padres de los hombres.
¿Quién es la victima?
Hombre, que bien me vienes para contar la historia de mi viejo amigo Shaedon. Entre la primera pregunta y la respuesta a esta última no fue mucho tiempo. Es más, ya se que esto que os estoy contando (y como os lo estoy contando) no tendrá el menos sentido para vosotros, pero en mi cabeza las piezas iban encajando a una velocidad asombrosa.
Mola.
¿Os he dicho alguna vez cuánto me gustan el drama y la tragedia épica?

26/10/2007

Un pequeño interludio para la publicidad

Filed under: — Avjaal @ 1:43 pm

Poseso.

Primero se lo lo vi al Multimaniaco y hoy se lo he visto a Manu. Y mira tú que por lo general estas cosas como que me suelen resbalar bastante. Pero la cosa es que esta en concreto me ha hecho gracia, y terminado por hacerlo, con los siguientes resultados:

Aquí hay un cuestionario que me ha parecido gracioso en el que te dicen que tipo de blogger eres.
A mi me ha salido esto.


What Kind of Blogger Are You?

O lo que es lo mismo:

Greed: -7

You’re not in this for the money, for you blogging is all about the passion! Sure you might make a little pocket change now and again, but you know that it’s the content, the audience and the people that are what makes blogging great!

Experience: -1

You represent one of the thousands of newcomers that take up blogging every year and while others will fall away over time, you are in it for the long haul. It’s only a matter of time before your greatness is apparent to all and sundry!

Sociability: -5

Social media, other bloggers, networks and all that jazz don’t really interest you. You have enough friends in the real world, you don’t need more. You blog because you want to express yourself not to meet bloggers!

Mira tu por donde, hasta creo que han acertado.

25/10/2007

De mapas, brújulas y caminos

Filed under: — Avjaal @ 5:13 am

Hace unas semanas, el muy magnificente Fray César (Mallorquí) en su (también) muy magnificente Fraternidad (de Babel. Ahí a la derecha tenéis el enlace para ir a visitarla, ya estáis tardando) comenzó una serie de columnas en las que se dedicaba a hablar de la manera en la que concebía y acometía él la escritura de sus novelas (Sí, es envida lo que detectáis en mis palabras)

Pues bien. La cosa es que, si bien es cierto que en otras ocasiones he dejado comentarios en ese blog, en esta ocasión como que no me siento capacitado, o con la suficiente autoridad moral como para dejarlos en esta serie de posts. No porque el Fray César ponga pegas al respecto, sino porque (como más de una vez he comentado) no me siento escritor, sino alguien que escribe (algo que no se si cambiará, o si quiero que cambie)
Tampoco se trata de que no se me ocurran cosas que decir, o que no me apetezca compartirlas con los moradores de la Fraternidad.
Simplemente, y a partes (casi) iguales, se trata de que no considero que a los que se pasan por allí les apetezca leer lo que yo pueda o tenga que y que no me considero nadie como para dar consejos sobre escritura (ni sobre muchas otras cosas, pero bueno…) en un foro que no es mío, y en el que (creo que) sus lectores esperaran palabras surgidas de la experiencia y no de la intuición o mi percepción personal del mundo literario, que no es que sea mucha ni se pueda considerar “ortodoxa” (como estoy convencido que también opinará el señor Mallorquí de la suya propia, pero vamos… que la gente que se pase por ahí lo hará para leer lo que él escriba y lo que pueda decir yo como que se la reflanflinflará bastante)
Así que, como os tengo por aquí a mano, y no os pasáis por estos mundos míos para leer a nadie más, o por algún turbio sentido del compromiso (como espero que así sea)… pues me voy a poner yo a disertar también sobre el asunto. A veces a la sazón de lo que escriba el anteriormente aludido o alguno de sus contertulios, y otras por desbarres que nazcan de mi turbulenta, turbada y atribulada mente.
Quien sabe, quizás hasta saquemos algo de provecho de todo esto (con tal de que no os aburráis demasiado yo me daré por contento)

Tras esta “pequeña” introducción, vamos al asunto.
En una de estas columnas de las que os he hablado, más concretamente aquí, Fray César citaba una frase de Javier Marías: “Hay dos clases de escritores: los que emplean mapas y los que usan brújula” o lo que es lo mismo, los hay que antes de comenzar a escribir ya tienen muy clara la estructura y la historia que quieren contar, y los hay que tienen una idea de lo que quieren, y ya se lanzan a escribir (y muchas a improvisar según van surgiendo las cosas)
Él (al igual que un servidor de vosotros) se declaraba como un escritor de los que utilizan mapa (bueno, más que utilizarlo, primero lo dibujamos como mejor podemos y luego tratamos de seguirlo)

Ahora bien. Después de darle vueltas a las cosas (faltaría más), yo más que escritor que utiliza mapas, sería escribiente que utiliza enciclopedias (aunque no suelo tener la colección completa, y varios de los tomos que me fabrico estén en idiomas raros y, en según que secciones, su información este desfasada)
Como decía en el comentario que deje en esa entrada (sí, pese al rollo que he soltado al principio si que deje constancia de mis neuras) mi problema consiste en que suelo partir de una imagen y el universo se genera por y para ella. Ese es el detalle o el momento que pretendo contar.
Claro está. Soltar la imagen esa sin ponerla en contexto, es como decir “y entonces se murió de una manera muy trágica, y todos lloraron mucho, y en este momento el lector se tendría que apenar mucho por la muerte de este tipo al que no conoce de nada. Hala, llorad (y de paso dadme muchos dineros)”
¿No es trágico? ¿No os embarga la emoción por la tragedia de ese gran hombre? ¿No? ¿Nada?
Si es que… no entendéis el arte.
Pues eso, como no entendéis mi arte y lo profundidad de lo que pretenden contar mis palabras (bárbaros, que sois una panda de bárbaros) tengo que crear unas razones para que esas imágenes lleguen a ser algo medianamente coherente (y comprensible para las mentes bárbaras y humanas a las que pretendo comunicárselas)
Y ahí es cuando comienzan a liarse las cosas.
Pero como veo que esto va para largo (tanto como, por lo menos, para una columna más)
Continuará…
Os jorobáis.
Eso os pasa por leerme.
Vale, ahora si que lo dejo por hoy.

21/10/2007

Ártico utópico

Filed under: — Avjaal @ 10:28 am

Que manía tiene la gente con el trópico. Con el calor que debe de hacer allí.

Estoy hasta las narices.
Que si los unos no aguantan a los otros.
Que si a los otros no les gusta que los unos hablen en raro.
Que si a los de más allá les repatear que los de nosedonde pidan yoquesé.
Que si los de nosedonde no aguantan a ninguno de los demás.
Que si yo soy más guapo.
Que si yo la tengo más grande.
Que si la mía es más gorda.
Que si tú eres tonto.
Que si mi ancestro le daba sopas con honda al tuyo.
Que si el mío estaba aquí mucho antes de que el tuyo viniese y, con malas artes, le robase las tierras.
Que si tu abuelo era un chorizo.
Que si el tuyo una butifarra.
Que si el de ese una chistorra (con tx para quien lo prefiera)

Nada, que me largo al Ártico a fundar un país mejor que el vuestro.
Con una cultura y una historia más antigua y más mejor que las vuestras (al menos mis libros así lo afirmarán y corroborarán) y con un dios mas chupi que si no les da una paliza a los vuestros, es porque le dan pena. Que bastante tienen ya con teneros a vosotros como sus adoradores.
Me largo al ártico a fundar un país donde sólo entrará quien a mi me de la real (no, mejor, imperial)… (No, mejor, OMNIVERSAL) gana.
Seré el OMNARCA, primero de una antigua tradición de OMNARCAS que se remonta a los tiempos anteriores aún a los del GRAN HOSTIÓN (todo lo referente a mi antigua, gloriosa y ominosa cultura y tradición se escribirá con mayestáticas mayúsculas)

Y mi utopía ártica será distinta (y mejor) que cualquier otro país (porque allí mandaré yo).
Construirán (porque yo no pienso mover un dedo) fortalezas para mi persona, y templos para mi EGO. Solo habrá una ley en cada momento, y esa será mi ley (de la que sacaré una edición coleccionable). Sólo habrá un mandamiento en mi religión (en edición limitada y con marca registrada). Sólo habrá una condena para aquellos que incumplan cualquiera de esos dos preceptos.
Las drogas y el alcohol serán legales, pero los alcohólicos y drogadictos serán perseguidos (y ejecutados).

La infelicidad estará penada. La infelicidad estará prohibida. La infelicidad es causa de rebelión. Todo aquel que no sea feliz… será ejecutado.

Gobernaré desde mi triste, miserable y espartana fortaleza de piedra (con su foso, sus tiernos animalitos, su muralla impenetrable… y su calefacción central) sobre vuestras lujosas y acogedoras casas de hielo.
Nadie poseerá nada y todo pertenecerá a todo el mundo. YO seré el único Alguien, YO seré él mundo, ergo, todo pertenecerá a MÍ.

La información y la cultura son poder. La información y la cultura son un bien indispensable. La información y la cultura son las herramientas para la felicidad. Pero como YO seré el único con derecho a tener posesiones, nadie más podrá poseer cultura o información (y, por añadidura, felicidad)

Venid todos a mi OMNITOPÍA. Uníos a MÍ rebelión contra el poder establecido. Ayudadme a crear una tierra idílica (para MÍ)… y… a cambio de vuestra lealtad… os permitiré ser mis siervos.
Habrá furcias, muchas furcias. Pero, tranquilos, ellas no cobrarán. El dinero no pasará por otras manos, u otras arcas que no sean las de MÍ.
Habrá dinero, mucho dinero. Pero pertenecerá a MÍ.
Habrá alcohol, mucho alcohol (para quemar a los herejes y criminales con él)
¿A que esperáis para venir?
(Consulta ofertas y vales descuento en tu agencia de viajes)

8/10/2007

Alternancia, inconstancia, inconsciencia e incoherencia

Filed under: — Avjaal @ 6:37 am

Casi un mes sin poner nada por aquí. Si llego a soltar antes por estos lugares la perorata de la disciplina y todas esas cosas chachiguachis, seudo trascendentales y cuasi profundas, no creo que hubiese actualizado antes, pero al menos no hubiese quedado tan cantoso.
Pero bueno, es lo que hay. No se trata de falta de ideas (tengo seis columnas comenzadas desde antes de escribir la anterior) sino del, ya mencionado con anterioridad, tema de las prioridades y una cierta incapacidad para concentrarme en la escritura (pero vamos, eso tampoco es nada nuevo o raro en mi)
Y aquí estamos hoy, después de demasiado tiempo, encabezonado en teclear una columna más, mientras en mi cabeza se siguen sucediendo las ideas y gérmenes para retomar y dar un giro a los relatos del Microverso para transformarlo en un Macroverso-cajón-de-sastre-de-idas-de-olla-diversas (vamos, lo mismo de antes, salvo que menos que lo de antes y a la vez más a lo grande)
Ya veis que hay axiomas personales que parecen no cambiar nunca.
¿Empiezo otro proyecto más que dudo que vaya a ser capaz de finalizar?
Corrijo la pregunta:
¿Doy comienzo otro proyecto que, con casi toda probabilidad, me cueste más trabajo el llevarlo a cabo del lo que estoy dispuesto a realizar por él?

- Hombre, si ya antes de comenzar estas con estos ánimos, pues para eso no hagas nada.
- Vaya, gracias, si lo sé antes me ahorro el comentároslo.
- ¿Ya estas tratando de dar penita?
- Ya sabes… los axiomas personales…
- Pues cámbialos, tío. Que ya cansas.
- Eh, tío, no te pases un pelo conmigo.
- ¿Qué harás? ¿Dejar de escribirme?
- Pues… pues igual lo hago.
- Venga, venga. A ver si hay huevos.
- ¿Eso no tendría que ir entre interrogantes?
- No. No era una pregunta.
- Ah, vale, perdona. ¿Seguimos?
- ¿Por donde íbamos?
- Pues ya no lo sé.
- No cuela. Con esos párrafos de distracción no has engañado a nadie.
- Mira al listillo éste.
- ¿Vas a seguir dando vueltas sobre esto sin avanzar durante mucho más rato?
- Soy muy capaz de ello.
- Lo se, lo se.
- Entonces ¿Qué?
- ¿Qué de qué?
- ¿De quien es el turno ahora?
- No sé. ¿Esta línea te pertenece a ti o a mí?
- Depende de a quien pertenezca esta otra.

La cosa no va a ir por estos derroteros (al menos no del todo, que algo si que habrá), pero como estas cosas me salen muy fácil, pues aprovecho y así lleno espacio, que no me gustan las columnas cortas (las redundancias cíclicas ya son otra cosa)
Así que, aquí me quedo con mis disquisiciones trascendentales, dándole vueltas a las cosas que sólo se pueden solucionar intentándolas.
Bueno, por ahora lo dejo aquí, que hablando conmigo mismo no voy a sacar nada en claro.
- Ojala.
Que te calles.

10/9/2007

Visiones y visionarios

Filed under: — Avjaal @ 6:49 am

Existen más niveles de percepción, más maneras de percibir e interactuar con nuestro entorno, que los que alcanzan a discernir esos cinco que supuestamente poseemos. La cosa estaría más cerca de la intuición, aunque tampoco es exactamente eso, que del séptimo sentido, o cosmos, que llegaban a alcanzar los caballeros del zodiaco, o de poderes chungos y metafísico-filosóficos que puedan aparecer en películas, comics o libros.
Estamos rodeados por “cosas” que no llegamos a percibir, por lo tanto estamos más lejos aún de llegarlas a comprender o definir.
Pero eso no impide que lo intentemos (Faltaría más. Pa cabezones nosotros) y mira tu por donde, hay quien lo consigue. Claro, luego esta el problema de tratar de compartir esa visión o conocimiento con el resto de sus congéneres, y eso si que es hasta más chungo.
Pero no os creáis que estoy hablando de genios (que también estarían incluidos) y gente de esa ralea. Os hablo de cada uno de nosotros, de la capacidad que poseemos para adivinar o intuir cosas que no somos capaces de “experimentar mundanamente” o ubicar en el mundo en el mundo con el que nos relacionamos físicamente.
Hay momentos en los que, de alguna manera extraña que no somos capaces de acotar, concretar o explicar, algo que no comprendíamos cobra un nuevo sentido. Las piezas de uno de esos múltiples puzzles que habitan en los rincones más recónditos de nuestra mente encajan por sí solas. Hay ocasiones en las que ni siquiera nos habíamos dado cuenta de que esos puzzles estaban ahí, pero de repente, durante unas fracciones de segundo, se nos muestran claros, complejos y completos.
Ya digo que no tiene porque tratarse de cosas trascendentales (aunque no quedan excluidos). Puede tratarse de la manera en la que alguien cuenta un chiste, sumado al momento y la compañía, y de repente sueltas una frase que los deja a todos clavados.
Puedes estar leyendo algo de lo más intrascendente cuando, sin más, algo se te ilumina por ahí dentro, dos neuronas, hasta ese momento desconocidas entre sí, se presentan la una a la otra y entonces te das cuenta de que porque te salieron tan bien los macarrones hace dos meses.
Puedes llevar años haciendo algo de manera mecánica, y de repente sabes por que das cada uno de los pasos, y que la mitad de ellos sobran para hacer mejor esa tarea.
Vas andando por la calle, escuchando música, y te das cuenta de que la configuración de ese servidor que se te estaba resistiendo se solucionaría con cuatro palabras más y un par de comas por ahí. Te estas comiendo un bocata, y descubres como pasar la pantalla cincuenta del Solomon´s Key. Te estas cortando las uñas, y te das cuenta de que serías capaz de fabricar un procesador de cuatro teraherzios con unos cartones.
La información está ahí, siempre ha estado por ahí, bien en tu cabeza, bien flotando en el ambiente esperando a que te dieses cuenta de ello. Pero, tan rápido como ha llegado, se va dejándote aún con más preguntas que antes.

Porque el mundo avanza a base de encontrar nuevas preguntas que responder. El mundo avanza movido por aquellos que no se conforman con las respuestas que dan los demás a las preguntas que les asaltan de manera vil y traicionera en mitad de la noche, mientras se afeitan o se revientan un grano.
Así que ahora te toca a ti. ¿Trataras de recomponer el puzzle cuyas piezas se han vuelto a dispersar entre tus impulsos neuronales, o te sigues cortando las uñas? ¿Te haces preguntas, o te quedas con las respuestas que crees conocer?
Bah, total, seguro que en el fondo no era más que una pijada. Además, seguro que eso mismo ya se le ocurre a algún otro antes. De ser posible, ya estaría inventado.
Total ¿Que más dará otra receta de macarrones? ¿A quien le importa el Solomon´s Key? ¿Que utilidad puede tener una frase que haga que se callen todos los de a una sala y se pongan a pensar? ¿Quien quiere superordenadores hechos con tecnología de cartón-piedra?

Pues a mi me importa todo eso, y en cuanto esas neuronas se conozcan. Cuando los astros se alineen y me den esa primera visión. En cuanto esas piezas empiecen a revolotear por mi vacío craneal…
¡¡¡DOMINARÉ EL MUNDO!!! ¡¡¡Y NO ME VOLVERE LOCO!!!
¡¡¡BWA-HA-HA-HA!!!
(O igual me doy la vuelta en la cama, sigo durmiendo y dejo todo eso a los demás)

24/8/2007

Mundo binario

Filed under: — Avjaal @ 6:47 am

Que sí, que vale. Que hay muchos colorines en el mundo y una muy alta concentración de grises, tonalidades y degradados. Pero al final, cuando toca decidir, en el momento anterior a pasar a la acción, solo hay dos opciones: Sí o no.
Así de sencillo. Las decisiones son en blanco y negro. El “casi” es un claro “No”, lo mismo que el “Igual” o el “Es posible”. Hay ámbitos en los que un “no” es un éxito, otros en los que lo es un “sí” y otras, muchas otras, en las que ninguna de las dos nos merece la pena.
Pero hay que elegir, no queda otra elección.
Cada paso de nuestra vida consiste en eso. Una adquisición y valoración de factores para dar, o no, un paso concreto. Para elegir entre esos dos valores, tomar o descartar una elección y avanzar hasta la siguiente encrucijada. Confiando en haber elegido el correcto de esos dos caminos, antes de abalanzarte sobre los siguientes. Esperando haber aprendido de tu elección y sus consecuencias.
Hay momentos en los que ni siquiera somos conscientes de cuales son las opciones, de que pregunta es a la que estamos respondiendo. Momentos en los que la cantidad de posibilidades parece abrumadora o, simplemente, no nos finamos lo suficiente como para poder verlas. Pero no nos engañemos, todo se reduce siempre a lo mismo. Elegir entre dos opciones.
Podremos matizarlas todo lo que queramos. Podremos reformular las preguntas o meditar las respuestas durante todo el tiempo que queramos. Pero por muchas probabilidades que se nos presenten, por muchas rutas que tengamos delante, sólo podremos tomar una en esta ocasión.
A todas las situaciones se les puede aplicar el reduccionismo a lo bestia.

Y ¿Sabéis que os digo?
Que me alegro de que sea así. El universo quizás no sea nuestro enemigo, pero la verdad es que hay momentos en los que parece que nos tiene cierto paquete. Por mucho que lo intentemos, deseemos o necesitemos, nunca podremos controlar sus acciones o reacciones. Así que lo que nos queda es el asumir la autoría de lo único de lo que realmente nos pertenece, de lo único de lo que no nos pueden arrebatar.
Pueden amenazarnos o engañarnos, pueden ocultarnos información o presionarnos. Pero la decisión de buscar más información antes de dar el paso, la decisión del momento y la acción, del cuando y el como, es siempre nuestra. Eso es algo que no nos pueden quitar. Es algo con lo que tenemos que vivir, pese a que en muchas ocasiones prefiriésemos entregar ese control a los demás. Renunciar a la vinculación a la que nos obligan nuestras decisiones y decir “Es culpa suya” mientras señalas a otro con el dedo.
La elección de aprender de nuestros errores (y de los de los demás) o engañarnos con excusas sólo nos pertenece a nosotros.

No se trata de como comienzas, sino de como acabas.
No se trata de donde eres, sino de donde te encuentras.
No se trata de donde estas, se trata de hacia donde te diriges.
No se trata de lo que has hecho, se trata de lo que estas haciendo ahora.
A todos nos derriban.
Todos nos caemos
¿Cuánto vas a tardar en volver a ponerte de pie?
¿Como te levantaras?

Esto se lo he copiado a The Hours de su canción Ali in the jungle, pero me parece todo perfectamente valido para lo que estoy diciendo.

Aprendemos a base de cagarla. A base de caernos y volvernos a levantar. Aprendemos a base de darnos de hostias contra la realidad. Habrá momentos en los que la realidad será más dura que nosotros, así que tendremos que ser más listos que ella. Saber cuando podemos enfrentarnos a ella y cuando debemos esperar, o simplemente desistir y buscar otros objetivos.
Habrá momentos en los que el universo nos de una paliza.
Pero sólo depende de nosotros el quedarnos en el suelo lloriqueando o el levantarnos y decir “Vale, por ahora ganas tú… pero me quedo con tu cara. Esto no acaba aquí. Esto terminará cuando yo lo diga”

7/8/2007

Disciplina

Filed under: — Avjaal @ 6:35 am

La verdad es que cuesta, y mucho.
Pero si quieres conseguir algo. Conseguirlo de verdad (vamos, obtenerlo y conservarlo) no queda más remedio que recurrir a la disciplina.
(Sí, hoy toca columna de Perogrullo)

Y ¿que queréis que os diga?
Pues la verdad es e que bien poco, que es un peñazo.
Se podría utilizar la disciplina que eres capaz de alcanzar haciendo algo, la frustración que eres capaz de sufrir y/o/u asumir durante el proceso, a cuánto y qué eres capaz de renunciar por ello, como un baremo para cuantificar cuanto quieres realmente ese algo.

Hola, buenas ¿Cuanto cuesta esto de aquí?
¿Lo de ser escritor?
Sí.
Vemos… mmm… mucho me temo que más de lo que tú tienes. Al menos más de lo que estás dispuesto a dar.
Vaya. En ese caso, me buscaré otra cosa. ¿Y esto de aquí al lado?
¿Juntaletras?
Sí. Eso mismo. Supongo que me valdrá.
No se, no se. Me parece que con lo que me estas ofreciendo… vas muy justo.
Pues no pienso subir mi oferta.
Hombre… si renuncia a un poco más de su autoestima, dejaría que se lo llevase.
No se. Me parece un tanto caro.
Es lo que hay.
¿Más adelante podría tratar de pillar la versión completa?
Si usted me trae el pago completo, suyo es. Pero con lo que me ha traído hoy, como mucho se lleva esto.
De acuerdo, de acuerdo. ¿Y si le entrego un poco mas de ilusión?
Puede darme toda la ilusión que quiera, que si no me trae más tiempo diario, como el triple más de frustración y como cuatro veces más de constancia se va a quedar con lo puesto.
Es usted duro de pelar.
La vida esta muy cara, joven. Usted tiene buenas dosis de inspiración e inventiva, pero le faltan talento y sobre todo perseverancia. Lo primero no tiene ya remedio, pero se puede suplir con grandes dosis de lo segundo. Pero claro, la perseverancia esta por las nubes. Mire a todo lo que tendría que renunciar a cambio de ella.
Quite, quite. No me compensa ni de lejos.
Pues nada. Juntaletras es lo máximo a lo que puede aspirar.
Bueno… me lo voy a pensar un poco más. Buenas tardes.
Buenas tardes.
Que pelma. Todas las semanas lo mismo. Cada vez que ve por ahí algo que él podría hacer mejor, ya está aquí otra vez dando la paliza. A ver cuándo se decide de una vez y me deja tranquilo.
Hola, buenas tardes de nuevo.
¡¡¡QUE NO!!! ¡¡¡QUE SE META SU ILUSIÓN DONDE LE QUEPA!!! ¡¡¡QUE A CAMBIO DE ESO NO LE VOY A DAR NADA MÁS!!! ¡¡¡ANDE Y VAYASE A PASEO DE UNA VEZ!!!
Vale, vale… tampoco es como para ponerse así.
Habrase visto… No se ha pegado el pringado éste ocho horas para escribir esta mierda.

26/7/2007

Masoquismo, gregarismo y gustos adquiridos

Filed under: — Avjaal @ 7:25 am

Hace unas semanas, viendo la serie Studio 60 (otra gran serie del gran Aaron Sorkin) uno de los personajes realizó una de esas afirmaciones con las que no estoy para nada de acuerdo.
La conversación versaba sobre un sketch que pretendían representar en el programa que da titulo a la serie, en el que introducían elementos de la comedia del arte (genero ese del que acabo de leer por primera vez hace unos minutos por primera vez en mi vida) El asunto es que, en el pase previo al programa, no había gustado al público, que lo tildaba de “demasiado inteligente”, aburrido o que simplemente no lo habían entendido.
Uno de los guionistas le decía a la actriz que lo había creado que daba igual, que lo interpretase igualmente, que aquello era como un gusto adquirido.

Es aquí donde comienza mi disquisición.
No es que tenga nada contra la comedia del arte (como ya digo ahí arriba, jamás había escuchado hablar de ella con anterioridad) Tampoco tengo nada contra el humor inteligente (es el que más trato de cultivar y practicar) Con lo que si que tengo mis mases y mis menos es con el asunto de los gustos adquiridos.
Lo habéis adivinado. Habemus subjetividad de nuevo en este blog (y habemus arte)

Tal y como yo interpreto la conversación (que tampoco he reproducido palabra por palabra) que tienen en el capitulo, lo que básicamente dice el guionista es que les va a gustar porque es bueno. Más concretamente que aquellos a quienes les guste son los que saben lo que es bueno, y a los que no, da igual, ya aprenderán a apreciarlo.

Y ahí yo digo ¡NO!

Si hubiese dicho que lo interpretase porque seguro que habrá gente a la que si que le guste, o que sería capaz de entenderlo, habría estado de acuerdo. Pero no así. No desde la pose de superioridad intelectual, no desde el elitismo. No desde el “Yo soy más listo que tú, y mis gustos son superiores, más refinados, más mejores”. No desde el “Si no lo entiendes es que no eres capaz de discernir lo que es bueno”.

Esa es una actitud con la que no he comulgado nunca. Pero bueno, de este asunto ya he hablado largo y tendido en otras ocasiones, así que no voy a repetirme (porque no aportaría nada nuevo a lo ya dicho)

Pero el asunto de los gustos adquiridos me llevó también hacia otros derroteros (tampoco demasiado lejanos, ni nada nuevo por estos lares, pero bueno…) La tan humana necesidad de sentirse integrado en la masa. Vamos, el clásico “Un millón de moscas no pueden equivocarse”

Mirándolo con un poco de detenimiento, y en cierta medida, esto vendría a ser justo lo opuesto de lo que menciono en los primeros párrafos (a la vez que, en el fondo, lo mismo)
La negación de la individualidad en busca de la aceptación social, sólo que en lugar de buscar el reconocimiento de “tus superiores”, se busca la aceptación de la masa.
Nadie es inmune al efecto cohesionador (ni siquiera yo soy capaz de no sentir sus tentadores y perniciosos tentáculos) “Si lo hace todo el mundo no será tan malo”, “Si lo hace todo el mundo por algo será”
Pues será porque quieren hacerlo, porque les gusta hacerlo, o porque necesitan hacerlo (o por cualquier otra razón)
No deja de resultarme curioso el que más de uno (y más de dos y de tres y…) me haya confesado que al principio no les gustaba la cerveza, pero que a base de berberla… pues eso.
¿Y porque narices continuaste bebiéndola si no te gustaba? Pues porque todo el mundo lo hacia.
¿Porque comienza mucha gente a fumar? Pues porque lo hacen aquellos con quienes se relacionan.
La curiosidad también tiene la culpa de esto y de otras tantas cosas pero vamos, digo yo que si pruebas algo y no te gusta, pues como que ya debería bastar.
Pero no, no basta.
“Igual es que no lo he hecho bien, o me he perdido algo” “Vamos a probar otra vez, a ver si a la segunda, la tercera o la quincuagesimoprimera acabo viendo eso que le ven los demás”

Será que mi gen masoquista esta orientado en otras direcciones, pero lo cierto es que no lo entiendo. Bueno, hasta cierto punto si que soy capaz de comprenderlo, pero me niego a seguir ese camino.

18/7/2007

Secretos inconfesables

Filed under: — Avjaal @ 2:58 am

Sí, lo reconozco.

- El lunes… no… es demasiado duro… no quiero decirlo.
- Venga, ánimo, que tú puedes hacerlo.
- Esque… ¿que pensarán de mí?
- ¿Quienes?
- ¿Como que quienes?… “ellos”
- Es verdad… ¿Que dirán “ellos”? Tienes una imagen que mantener. Una reputación que mantener.
- Veo que lo entiendes.
- ¿Pero tú te escuchas?
- No. No estoy verbalizando lo que escribo.
- Prueba a hacerlo.
- No quiero, me sentiría ridículo.
- Pues vuelve a leerlo y me cuentas.
- …
- ¿Y bien?
- Espérate, no me seas cagaprisas.
- ¿Te falta mucho?
- Ya.
- ¿Y bien?
- Pues es un dialogo bastante estúpido.
- ¿Y que vas a hacer al respecto?
- Supongo que lo ignoraré y seguiré como si no hubiese existido.

Sí, lo reconozco. Al parecer he salido en la tele, o al menos hay gente que me ha visto ahí (que hacía esa gente viendo Localia a esas horas ya no lo sé)
La cosa fue más o menos así. Yo iba por la calle tan tranquilo cuando me asalta una reportera micro en mano y me pregunta:
- ¿Donde vas a ir de vacaciones?
- Pues ni idea – respondí yo con toda la sinceridad de la que fui capaz.
De los detalles exactos del resto de la conversación no me acuerdo pero, resumiendo, la cosa fue más o menos algo así:
Ella me pregunta alguna pregunta más del mismo calado filosófico y yo le digo que aún no se que días me cogeré vacaciones y que no tengo ni idea de que haré con ellas cuando decida cogérmelas. Ella me pregunta si me quedare en Pamplona, y yo le respondo que supongo que sí, pero que no me lo he planteado. Ella me dice que estas cosas hay que prepararlas con tiempo, y yo le digo que “yo soy así”
Más allá de la honda trascendencia de tan profundas reflexiones y del elevado nivel que demuestra la programación de las televisiones locales (y mucho me temo que nacionales) durante el verano, queda una pequeña reflexión sobre la capacidad de atención y percepción del espectador medio.
Porque, casualidades de la vida, cuando llegué a trabajar esa noche, resulta que los dos guardias de seguridad de la garita habían visto el programa. No se si lo emitirían en directo (cosa que dudo) o hicieron algún montaje con las “entrevistas” a los diversos pardillos que se cruzaron con los intrépidos periodistas (entrevistadora y cámara) pero bueno, ese (la inmediatez, y/o/u falta de producción de las cadenas pequeñas o grandes) no es el quid de la cuestión, sino los detalles con los que se quedaron y las conclusiones que sacaron aquellos que vieron las imágenes.
Uno de los guardias saco la conclusión de que no me cogía vacaciones y, el otro, se quedo con los (al perecer, ya que no me fije en ello) generosos atributos físicos y capacidad torácica de la señorita entrevistadora.
Hoy me ha escrito un mensaje mi hermano pues, al parecer, el que será su cuñado también vio el programa sacando otra conclusión de mis palabras: No me cojo vacaciones, porque yo soy así (sólo me falto decir “porque yo lo valgo”)

Así pues, y retomando el tema que ocupo este blog hace un par de semanas: Los mecanismos que rigen la comunicación humana son una autentica chapuza.

9/7/2007

De nuevo en la brecha

Filed under: — Avjaal @ 1:33 am

Esto de la motivación y la confianza en uno mismo es como la bolsa. Tan pronto está en alza y parece el valor más seguro del mundo, como se va al traste sin razón aparente y te vuelves a quedar a dos velas.

La cosa es que, sí, he vuelto (vuelto a otro de mis eternos proyectos postergados) Y es que yo no aprendo.
Depuse de ser ignorado de una manera arrolladora por todas aquellas editoriales a las que mandé los relatos de ci-fi, después de no saber nada del concurso a los que mandé mi último relato. Vamos, después de que el universo ajeno a mi entorno más cercan me diga con claridad meridiana “No, no queremos saber nada de tus escritos”, voy y vuelto a retomar el proyecto primigenio y eternamente postergado:
¡¡¡LA CONQUISTA DEL UNIVERSO!!!
Bueno, igual ese lo sigo postergando un poco más.
Así que sólo queda:
“La” novela (Sí, “esa” la de Daegon)
Vamos, que no aprendo, o que no acepto como correcta la lección que se me está tratando de enseñar.
¿Negación?
¿Incapacidad para aceptar las indirectas?
¿Intento de alterar la realidad consensuada?
¿Cabezonería?
¿Estupidez?
¿A quien le importa? (bueno, a mí sí, así que si alguien me lo puede decir se lo agradecería)
Por supuesto, ahora es cuando viene la exposición de “el plan” (porque, claro, debería tener un plan… Sí, otro más)
Pues no. No hay plan que valga, así que, parece ser, que tenemos el plan de siempre (dado que todos los anteriores no llegaron a cuajar)
Si que hay algo parecido a un esquema un “plan maestros” (para la dominación mundial y todas esas cosas) He empezado por hacer una listado cronológico de personajes implicados a lo largo de las épocas y luego tocará el presentarlos a todos y cada uno de ellos antes de centrarme en la historia principal. Vamos, lo que comencé a hacer con la novela, pero con mucho más espacio dedicado a cada uno de ellos, sus razones, reacciones y consecuencias.
Resumiendo: Empezar por el principio, y luego seguir para adelante, en lugar de empezar casi por el final y tratar de explicar por ahí en medio todo lo que ha sucedido antes que me obligaba a conversaciones forzadas y que parecían más discursos educativos que diálogos.
Así que toca rescribirlo todo. Volver a contar los relatos que ya he escrito desde otro punto de vista, tratar de insertar en ellos la información de la trama global de una manera dosificada y que no entorpezca la narración de cada historia concreta.
Nada, que vuelvo a estar como al principio, sólo que con un poco más de experiencia en esto de juntar letras y con mucho aún por aprender e ir corrigiendo.
Puestos a hacer propósitos, a ver si antes de fin de años he conseguido escribir al menos un par de relatos, y he delimitado cuantos serán antes de meterme con la resolución.
Así a bote pronto, calculo cosa de cien o más relatos antes de ese punto. Vamos, que si llego a ese punto antes de los cuarenta me puedo dar por contento.

Siempre y cuando los valores de mis acciones en confianza y ánimo no se vuelvan a desplomar. Desde luego tengo tiempo más de que de sobra como para cambiar mis planes (o falta de ellos) un montón de veces.

2/7/2007

Farfullando

Filed under: — Avjaal @ 6:24 am

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1/7/2007

Comunicación y aislamiento

Filed under: — Avjaal @ 6:26 am

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29/6/2007

Comunicación y complejo de inferioridad

Filed under: — Avjaal @ 6:42 am

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22/6/2007

Mitomanías

Filed under: — Avjaal @ 6:46 am

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